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BIOGRAFIAS

ALBERTO M. SAAVEDRA CASTILLO R.S.

DESTACADO ARQUITECTO Y PINTOR DEL GRUPO VII
DE SCOUTS DE MÉXICO



Información General

Profesión: Arquitecto
Fecha de nacimiento:16 de julio de 1930
Fecha de ingreso al Movimiento:Febrero de 1943
Fecha de ingreso al Grupo VII:
Febrero de 1943
Fecha de promesa:
8 de octubre de 1944



Conocí a Alberto María Saavedra por el año setenta, cuando me empeñaba en ser Rover Scout. Trabajé con él en su constructora una temporada. Mi chamba consistía en tramitar permisos de construcción y llenar formatos de declaraciones fiscales. E intentar alguna operación de comercio exterior que nunca se concretó. Arquitecto de profesión, un hombre sencillo de gran talento en su actividad, Alberto no se dejaba llevar por las llamadas de atención de su esposa, Mercy, con título de Doctora en Derecho de la Universidad de La Habana, cuando llegaba a casa con los zapatos llenos de mezcla de la obra. Pronto supe que en el auto llevaba un par destinado a visitar todos los rincones de las casas y edificios que diseñaba y construía. Sus "maistros" y albañiles le tenían especial respeto por su trato decente y caballeroso, algo raro en medio.el

Como patrón era generoso conmigo. Me enseñaba de todo constantemente, construir, urbanismo, ecología citadina, humanismo aplicado. Era y sigue siendo un scout todos los días. Alguien en quien se puede confiar con los ojos cerrados. Alberto siempre me pareció un viejo lobo (que lo había sido) a quien había que oír y seguir. Desde entonces sabía ya mucho de la vida y lo mostraba y compartía.

Con frecuencia me llevaba a comer a su casa, un espacio en las Lomas de Chapultepec que en realidad era, es, un ideal de casa habitación para cualquiera (una sala central con acceso a las recamaras y comedor en la cocina, en donde se servía, se sirve, comida con total influencia cubana). Lo demás era jardín, dos perros, paz y esa sensación de confort con la vida que Alberto ha sabido transmitir a quienes lo conocemos. Ahora se me ocurre pensar que mi idea de hogar está muy relacionada con el hábitat de Alberto y Mercy.

Muy tarde me enteré que inauguraba una exposición de pintura en un día siete a finales del año 2000, la que sólo visité hasta entrada la semana de su permanencia en el Centro Asturiano. Mi sorpresa fue tan grande como la dimensión de la exposición. No lo digo por los cuarenta cuadros expuestos y su formato. Era una exposición grande por lo que de luz salía de cada cuadro y por la capacidad de observación y de plasmar lo visto que se reflejaba en cada escena.

Yo no soy ningún experto en arte, solo me gusta y me impresiona. Alberto dice en su presentación que a él le gusta saber que impacta en la vida de quienes ven sus cuadros. A mí me llenó de ese éxtasis de quien se maravilla al contemplar no sólo una obra de arte, sino el poder meterse en el paisaje y saber que es real, que se puede estar en el lugar. En la obra del acuarelista Saavedra encontré luz por todos lados, viniendo del sol y reflejándose en el agua y en su transparencia; vi luz matizando rocas y plantas y al agua misma, agua de sierra que los scouts tanto conocemos y agua de mar, mares vivos agitados por el viento con furia que ahí estaba en el cuadro.

Bueno, Alberto es mi amigo de mucho tiempo y mi hermano Scout. Creo que es un magnífico pintor, que ha sabido encerrar la tranquilidad de su espíritu en su pintura. Es un profesional con una gran trayectoria que sirve de ejemplo a sus colegas y a sus amigos. A mí me impresiona su persona gentil y generosa y su muy especial y siempre presente alegría. Alberto es un hombre feliz. La verdad, creo que quisiera ser algún día como él. Esta es una de esas cosas que se deben decir en vida de la gente y no me quise quedar con las ganas.

Alberto María Saavedra: un Rover orgullo del Grupo Siete.

Semblanza escrita en el mes de febrero de 2001.

Por Ernesto Pirsch Vidal R.S.

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