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BIOGRAFIAS

ADOLFO DESENTIS Y ORTEGA R.S.

Explorador y Cazador del Grupo VII

 


Información General
Profesión: Abogado.
Fecha de nacimiento: 12 de mayo de 1925
Fecha de ingreso al Movimiento:1938
Fecha de ingreso al Grupo VII:
1944
Investidura Rover: 1944

 


Conforme se acumulan los años y con ellos la historia del Grupo VII, las largas noches pasadas bajo el manto del oscuro azul del cielo nos han regalado incontables aventuras y anécdotas. El tiempo transcurre y nacen mitos y leyendas, se realizan hazañas y en cada andanza alimentamos nuestra fogata, forjamos nuestra vida, es decir, la historia del Grupo VII o lo que es lo mismo. . . nuestra historia.

Muchas proezas han sido y serán contadas a hijos, nietos, amigos o scouts; otras tendrán la fortuna de ser redactadas por alguna mano más ágil o, como suele suceder, por algún advenedizo iluminado, pero otras, posiblemente las más permanecerán sólo en la memoria de quienes las vivieron.

Corría el año de 1944 y el mundo se encontraba en guerra, los países del Este de Europa eran liberados por el ejército soviético, los Aliados llegan a Roma y el día "D" desembarcan en Normandía. El escultismo se había propagado por todo el mundo convirtiéndose en el movimiento juvenil más grande que jamás hubiese existido. En México el Grupo VII cumplía sus primeros 9 años de vida, había quedado atrás la época de la pañoleta roja de los obreros de la compañía Corcho y Lata y las efímeras patrullas Zorros, Jaguares y Garzas. Sin saberlo, la generación de scouts de la década de los 40 realizaba una labor que habría de perdurar por muchos años. Amplia es la lista de hombres y líderes que se forjaron en esos años con el tesón característico de quien porta una pañoleta azul, unos sobreviven y otros ya han partido aunque su legado aún nos acompaña. Uno de ellos, Adolfo Desentis y Ortega R.S., recientemente nos recibió en su casa donde tuvimos la oportunidad de rememorar estos años de consolidación del Grupo VII.

Adolfo vivió el escultismo al lado de hombres como Mario Alfonso y Enrique de la Parra, Guillermo Pérez Olagaray, César Macazaga, Agustín Rego Espinosa, Luis Cuevas Muñoz-Cano y Germán Olagaray, entre otros. Ingresa al movimiento scout en el Grupo V, o "Quinto" como a él le gusta nombrarlo, del Colegio Cristóbal Colón de los hermanos lasallistas con Pierre Lyonett como Jefe de Grupo. Era el año de 1938 y en pocos meses Alemania invadiría Polonia desencadenando la locura de la guerra. París caería en el mes de junio de 1940 y Lyonett acude al llamado del General De Gaulle para unirse a la resistencia francesa. Hoy en día una de las salas de conferencias de la Universidad la Salle lleva el nombre de este mártir caído en batalla, así como una de las calles circundantes del Colegio Cristóbal Colón de Lomas Verdes.

Con la salida de Pierre Lyonett el Grupo V tiene problemas que eventualmente lo llevarían a fusionarse con el Grupo VI, también del Colegio Cristóbal Colón, quedando el nuevo Grupo VI con la pañoleta azul rey original del Grupo V. Tiempo más tarde Armando Ríos, Guía de la Patrulla Tigres del nuevo Grupo VI decide integrarse junto con toda su Patrulla al Grupo VII. Ríos le propone a Desentis entrar al Clan Hernán Cortés cuando Mario Alfonso de la Parra era el Jefe.

Adolfo fue parte de la primera expedición, curiosamente conformada por 7 scouts, que cruzó "contra corriente" el río San Jerónimo, bajo las Grutas de Cacahuamilpa en el verano de 1946 junto con Luis Cuevas Muñoz-Cano, Mario Alfonso y Enrique de la Parra, Germán Olagaray, un scout del Grupo II apellidado Cárdenas, el Eagle-Scout americano Wendall Hass y Henrry Boboteck, scout polaco. Realizó la caminata Chachalacas-Nautla, reproduciendo mapas en papel mantequilla calcados de los originales que consiguieron en la Dirección General de Meteorología en Observatorio: "empezábamos a caminar antes de que saliera el sol, por ahí de las 4 de la madrugada y no parábamos hasta las 10 de la mañana. Durante el día descansábamos y a las 4 de la tarde cuando el sol se encontraba ya en su ocaso reanudábamos la marcha, ahí descubriríamos, como buenos hijos del VII, que se puede vivir con una tercera parte del presupuesto sin pasar mucha hambre. . . sólo bajando de peso". "Como olvidar entre tantos recuerdos el vuelo raso de un avión de reconocimiento americano en busca de soldados alemanes, como olvidar el perico cazado por Luis Cuevas o el poderoso viento del sur que hacia imposible plantar las tiendas, o las alpargatas que uso Germán Olagaray durante todo el recorrido, en donde ostras empanizadas de arena por el viento del sur te demuestran indudablemente que la comida siempre sabe mejor en campamento y donde incluso descubres que la leche en polvo también puede servir para refrescar los pies de la arena caliente de la playa. Pero además, cómo olvidar el Oyameyo, el Pelado, el Teponaxtle, las interminables noches pasadas bajo el cobijo de las estrellas y donde en ocasiones te percatas de que tus amigos no son precisamente los más brillantes cuando han agotado la última cantimplora con agua intentando hacer gelatina en una hoja de periódico".

"Los del VII siempre fuimos diferentes a los demás scouts, "corriosos" con una contextura distinta. Estábamos acostumbrados a pasarla mal, pero con una sonrisa en los labios y eso sí con el uniforme siempre muy buen puesto".

Viajero y cazador empedernido de gran talla, ha cazado capra hispánica, corzos y macho montés en lugares como Castilla, La Mancha y la Sierra de Gredos en la Península Ibérica. Tanto en México como en Estados Unidos sus presas preferidas han sido el venado bura y cola blanca, durante diversos safaris en África han caído bajo la mira de su rifle elefantes, rinocerontes, búfalo africano, leopardo, impala, gacela grand, antílope, lesser kudo y waterpock, entre otros. Compartió experiencias de caza mayor con Mario Alfonso de la Parra y su inseparable arco y Adolfo con escopeta.

Defensor del tesoro artístico e histórico de México, por lo que ha ganado reconocimientos. Su casa es un verdadero tesoro colonial que se encuentra en Observatorio, en lo que fuera el molino de la ex- Hacienda de Santo Domingo que ordenara construir el conquistador Hernán Cortés y que la familia de Adolfo restauró. Con una decoración reflejo de sus pasiones es posible ver desde arte colonial y trofeos de caza hasta su colección de armas antiguas. Como hombre de mundo ampliamente conocido por embajadores y ministros de todo el orbe conjuga en su persona; sencillez, humildad y un extraño sentido del humor muy natural y no para todos perceptible.

"La formación scout te da capacidad y voluntad para terminar las cosas,

aunque éstas requieran de un trabajo máximo para realizar lo que tienes que

hacer o lo que te has propuesto... para completar la última milla".


Adolfo Desentis y Ortega R.S.

 

Miembros de Espíritu Azul  en casa de Adolfo Desentis y Ortega R.S.

Semblanza escrita con base en una entrevista realizada el 11 de julio de 2001.

Raúl Delgado Aranda R.S.

Búho de las Nieves

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